Armonía y homofonía
HOMOFONÍA
Armonía y homofonía
Durante el siglo XVIII, la expansión de la música a un público más amplio de aficionados, principalmente pertenecientes a la emergente clase burguesa, que cultivaban la música en sus casas, provocó la progresiva desaparición del bajo continuo, que exigía del músico amateur un conocimiento de la armonía y un dominio de la improvisación fuera de su alcance. Esto potenció también el estilo clásico, caracterizado por la preponderancia de una melodía principal cantable, la regularidad de las frases musicales y la sencillez de la armonía, basada ahora más que nunca en las tres funciones básicas (tónica, dominante y subdominante).
Esta tendencia refuerza aún más la hegemonía de la textura homofónica durante el clasicismo, aunque la polifonía no desaparece, sino que recibe un tratamiento especial por parte de los compositores. Haydn y Mozart fueron armonistas que utilizaron el contrapunto (polifonía) para animar el movimiento de los acordes.
En los años treinta del siglo XVIII ya se manifiesta la ruptura con la textura barroca en las obras de Giovanni Batista Sanmartini y Domenico Scarlatti.
Anexos
Domenico Scarlatti (1685 - 1757) Sonata para Piano en fa menor L. 118
¡Explora nuestra lista de compositores!
Te invitamos a conocer a los compositores que dejaron su huella en la historia de la música
